Cómo saber si mi piscina pierde agua o es evaporación

Cuando el nivel del agua baja, lo primero que piensa casi todo propietario es que existe una fuga. Sin embargo, no siempre es así. Todas las piscinas pierden algo de agua de forma natural y muchas veces la diferencia entre evaporación y filtración no es evidente a simple vista.

Antes de buscar grietas o pensar en una reparación, es importante comprobar si realmente la piscina pierde agua o si el descenso entra dentro de lo normal. Una comprobación sencilla puede evitar preocupaciones innecesarias y, al mismo tiempo, detectar a tiempo un problema real.

Prueba del cubo para comprobar si tu piscina pierde agua

La forma más fiable y sencilla de saberlo es la llamada prueba del cubo.

Llena un cubo con agua de la propia piscina y colócalo en el primer escalón, de forma que el nivel interior quede similar al de la piscina. Marca con un rotulador o cinta el nivel de agua dentro del cubo y también el nivel del agua de la piscina en la pared.

prueba del cubo para saber si la piscina pierde agua

La prueba del cubo permite diferenciar evaporación de una fuga real.

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Después compara:

  • Si el agua baja igual dentro del cubo y en la piscina → es evaporación normal
  • Si la piscina baja más que el cubo → existe pérdida de agua real

Esta prueba es muy fiable porque ambas superficies reciben las mismas condiciones de sol, temperatura y viento.

Cuánta agua pierde una piscina por evaporación normal

En verano, una piscina puede perder agua cada día sin tener ninguna avería. El calor, el sol directo, el viento y la temperatura del agua influyen mucho.

En días calurosos es habitual que el nivel baje algunos milímetros diarios. Muchas personas empiezan a preocuparse cuando ven que deben rellenarla cada pocos días, pero esto no significa necesariamente que exista un problema.

La evaporación aumenta especialmente cuando:

  • la piscina recibe muchas horas de sol
  • hay viento
  • el agua está caliente
  • la piscina permanece destapada por la noche

Por eso, la primera comprobación siempre debe ser descartar evaporación antes de pensar en una fuga.

Señales de que la piscina realmente tiene una fuga

Cuando la pérdida no es evaporación, normalmente aparecen pequeñas pistas.

Las más habituales son:

  • debes añadir agua constantemente
  • el nivel siempre baja hasta la misma altura
  • aparecen zonas húmedas alrededor del vaso
  • el gresite se desprende o suena hueco
  • aparecen manchas oscuras bajo la línea de agua
piscina pierde agua sin fuga visible por filtración en el gresite

Las microfiltraciones del revestimiento suelen causar pérdidas de agua sin grietas visibles.

En estos casos, el problema no suele estar en una grieta visible. Muchas veces se trata de microfiltraciones en juntas o en el propio revestimiento. De hecho, es muy habitual que la piscina pierda agua sin que se vea ninguna fuga evidente, algo que explicamos con detalle en este artículo:
https://rehabilitaciondepiscinas.com/mi-piscina-pierde-agua-pero-no-veo-la-fuga-causas-mas-habituales-y-soluciones/

Qué hacer si confirmas que el nivel baja cada día

Si la prueba del cubo indica pérdida real, no conviene dejar pasar el tiempo. Una fuga pequeña no suele quedarse igual: normalmente va aumentando con los meses.

Muchos propietarios intentan sellar puntos concretos, pero cuando el problema está en el revestimiento interior, las reparaciones puntuales solo funcionan de forma temporal. El agua siempre termina encontrando otro punto débil.

Lo más importante en este punto no es tapar una zona concreta, sino identificar el origen real.

rehabilitacion de piscina con lamina armada solucion definitiva fugas

Cuando la piscina pierde agua sin grietas visibles, normalmente el problema está en el revestimiento interior y se soluciona con una impermeabilización completa.

Cuándo es necesario revisar el revestimiento

Cuando la estructura está estable y las tuberías no presentan fallos, el origen más habitual suele ser el propio vaso de la piscina.

Con los años, los materiales rígidos pierden estanqueidad. Las juntas se abren ligeramente, aparecen microfisuras y el agua se filtra lentamente hacia el terreno. No se ve un chorro ni una grieta grande, pero el nivel baja cada día.

En estas situaciones, la solución no suele ser seguir reparando puntos aislados, sino recuperar la impermeabilización completa del interior para evitar pérdidas continuas y reparaciones repetidas cada temporada.

Si después de hacer estas comprobaciones confirmas que la piscina realmente está perdiendo agua, normalmente el problema no está en una tubería concreta sino en la impermeabilización del vaso.

Con el paso de los años los revestimientos pierden estanqueidad, aparecen microfiltraciones y el agua se escapa de forma lenta pero continua aunque no veas ninguna grieta.

En estos casos lo más recomendable no es seguir reparando puntos aislados, sino realizar una rehabilitación completa del interior de la piscina para devolverle la estanqueidad y evitar averías cada temporada.

Aquí puedes ver en qué consiste exactamente una rehabilitación de piscinas y cuándo merece la pena hacerla.

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